Hay que nadar con la corriente
Una de las experiencias más enriquecedoras, al radicarme en Chile hace más de 15 años atrás, fueron las conversaciones con las tantas personas que nos recibieron, que nos dieron la bienvenida, y junto a eso, ayudaron con algunos buenos consejos que iban a faciñitar nuestra entrada a la sociedad de Osorno como profesionales recién llegados de Alemania.
Cuatro de éstas me siguen llamando la atención hasta el día de hoy:
- “Hay que nadar con la corriente”.
- “Río revuelto, Pescador contento”
- “Pastelero a tus Pasteles”
- “El chanco come lo que le estás tirando”
Vaya. Claritas las cosas. Como en todas partes del mundo. Así se construye el Chile que queremos. ¿Pero es así como debemos construir nuestra sociedad?
Después de 15 años en Osorno, entiendo mejor la resignación y el oportunismo que se refleja en estos consejos.
Quizás no son lemas para consrtruir un mundo mejor. Pero es lo que hay. Es la triste realidad del cansancio de los que partieron con muchas ilusiones, y en algún momento de su vida se encuentran en la midtad del camino, cuesta arriba, con el estanque vacío y las pilas agotadas.
Quizás son los años de vida, quizás es que hoy entiendo un poco mejor como funcionan el país y la sociedad que con verdadero cariño y buenas intenciones nos recibieron como extranjeros. Esperaban (y siguen esperando) un aporte. Buscaron (y siguen buscando) la visión de personas que han vivido, y estudiado, “afuera”. Y se esforzaron para facilitar nuestra inserción a la comunidad de Osorno. No eran consejos vacíos e intercambiables. Eran (y son) recetas para sobrevivir en un contexto que no es tan “fácil”.
Hace unos días, me fui a comprar unas cervezas en el boliche de la esquina. Botella retornable. El dueño, se encontraba en plena discusión con otro cliente, explicándole que la sociedad chilena parecía a una bolsa de basura repleta; justo en el momento de ser levantada, se revienta el fondo y toda la mugre (lo ilustró con mucho entusiasmo y fuertes gestos) se desparrama sobre tus pies.
- “Splatch! Así, pa´bajo! Splatch, doda la mierrrrda! Eso es nuestra sociedad. Reventada. Pura basura.” Luego constato que estamos todos “cagados”. La juventud sin valores y futuro. La gente sobre endeudada y toda la sociedad por reventarse. Totalmente cagados. Chile cagó.”
El otro cliente movió la cabeza hace acertivamente. “Hmmmm. Sí. Cagaós”.
Me tenía que reír. “Y qué”, les dije, para indicar que también tenía que decir algo acerca de eso. “Miren para afuera. Crees que en Europa la cosa es mejor ? O en Estados Unidos? Aquí no veo mucha basura. Por lo menos tenemos cómo defendernos. somos una sociedad chica, todos se conocen, y todo Chile ni siquiera hace la población de Buenos Aires. De hecho vivimos en un paraíso aquí.”
Ambos confirmaron, riéndose. - “No, así, de hecho, es un paraíso aquí. Pero si hay basura. en todas partes hay basura.”
-”Si, en todas partes hay basura. Pero felizmente, en Chile nos queda suficientemente tiempo, espacio y la voluntad de arreglar el problema de los desechos. Así lo veo yo…”
“-Razón tiene, vecino!”, dijo,llenando la boleta. “Mañana me salgo a las siete y media a repartir. Por lo menos tenemos trabajo. ”
Son momentos como esos cuando se con certeza que la decisión, de venir a vivir a Osorno era correcta. Eso por hoy.
